Tú formaste mis entrañas;
me hiciste en el vientre de mi madre.
Te alabaré, porque formidables y maravillosas son tus obras;
estoy maravillado
y mi alma lo sabe muy bien.
(Salmo 139:13-14)
¡Tú eres una creación admirable! Dios te formó en el vientre de tu madre y te hizo tal como eres con un propósito. Para Dios eres importante, hermoso, una obra maravillosa. Su diseño en ti es perfecto, no lo menosprecies. No sueñes con ser como tal o cual persona ni te escondas. Ora al Padre celestial y pídele que te ayude a verte con sus ojos para que puedas ir por la vida seguro y satisfecho en él, viviendo la vida como él lo desea.
No te fijes en las exigencias del mundo. La moda cambia. Lo que hoy es admirado, puede considerarse feo dentro de unos días. Dios es el único que no cambia. Su amor por ti no terminará jamás y su plan para tu vida es bueno. Mantén tus ojos en él. Aprecia la forma en la que te hizo y ora para que te muestre el propósito por el cual estás aquí. Tu vida tiene propósito en Cristo.
Pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.
(Efesios 2:10)
¡Alaba hoy a Dios por su diseño en ti y vive para su gloria!
Buenos días, cada uno de nosotros es una creación única y especial. Jesucristo te bendiga
