No se pierde la libertad al firmar un contrato matrimonial
Córdoba, Ver.- Este viernes 13 de febrero, el licenciado Martín García Páez se anotará más de 5 mil matrimonios en su carrera como oficial del Registro Civil en Córdoba, Cuichapa, Ixtaczoquitlán, Fortín Ixhuatlán y Boca del Río celebrando campañas de bodas colectivas y prepara un libro donde dará a conocer las historias que le han marcado; historias dignas de conocerse, pues no sólo por reflejar el entorno cultural, sino por revelarse las distintas formas de expresar el amor.
García Páez dijo que se tienen 95 de las cuales 2 son de matrimonios igualitarios de mujeres y podría sumarse otra pareja de hombres a esta acción de contraer matrimonio, que “es darle ese derecho a todos y todas, ellos ya adquirieron y es celebrar que todos tienen ese derecho de contraer matrimonio en Veracruz”.
“El hecho de que tú firmes un contrato no quiere decir que pierdas tu libertad, al contrario, le das certeza a tu familia. Es algo cultural, sobre todo en los hombres está muy arraigado el machismo y casado o no casado si se es responsable, se es responsable. Es cumplir un compromiso con su familia”; dijo.
Durante su carrera de servidor público Martín García Páez ha vivido la adecuación de las leyes y en el inicio, durante la ceremonia del contrato matrimonial se leía la epístola de Melchor Ocampo cuando el concepto de matrimonio era la unión de un solo hombre con una sola mujer cuyos fines esenciales de la procreación y la creación familia; actualmente se lee la carta veracruzana donde se da a conocer que el matrimonio es la unión de 2 personas, independientemente del sexo, con el mismo sentido, la familia.
Comenta que estas campañas colectivas de matrimonios se realizan con el fin de darle certeza y legalidad jurídica al contrato. Lamentablemente, sucede que parejas que han vivido 30, 40 años mueren y dejan en el desamparo a esa pareja con la que tuvieron muchas vivencias e hijos y tanto a la pareja como a los hijos los dejan desprotegidos.
El pasado miércoles 28, al visitar a vecinos de la comunidad de El Bajío hacía la siguiente pregunta: ¿por qué no quieren casarse? Y la respuesta fue: así estamos bien. Sin embargo, para las instituciones y programas piden presentar el acta de matrimonio, es un requisito fundamental.
Recuerda que hace algunos años fue a un municipio cercano a casar a una pareja y me acuerdo: los hijos decían: vamos a casar después de 40 años a nuestros padres, que para ellos representaba mucho; querían verlos unidos. Era más cerrar el ciclo con sus padres.
Durante los preparativos había un ambiente de chascarrillos con los amigos, familiares y conocidos del varón, a quien le comentaban “hasta que diste tu brazo a torcer”, “hasta que te doblegaron”.
Al presentarle al señor si se quería casar, su respuesta fue no; porque lo que quiero es que primero lo responda ella; quiero que ella me diga si realmente quiere casarse conmigo.
La respuesta de la señora fue: yo me estoy casando con él, porque es el hombre de mi vida, es la persona a la cual toda mi vida he amado. A lo mejor no nos lo digamos el tenerlo diario, el tenerlo sanano y muchas otras palabras hermosas.
Luego de escuchar a su compañera, él respondió: efectivamente yo lamento que en los 40 años que tengo de vivir con ella, pocas veces yo le he dicho que la amo y que también es la mujer a la cual voy a amar siempre.
Por ello, dice Martín García Páez no cambiaría mi profesión. El ver a una pareja en el momento de casarse, ver la complicidad de sus miradas, la emoción, su nerviosismo y aflora todo eso y ves convencida a la persona enamorada y reitero la invitación a que este viernes 13 de febrero se casen en esta campaña: Porque la familia es primero, Sí acepto.


