Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
(Jeremías 29:11)
¿Cuántas veces sentimos que no tenemos salida al vernos rodeados de problemas que parecen no tener solución? En estos momentos, la desesperación intenta apoderarse de nuestros corazones y la duda susurra que ya no hay esperanza. Pero hay una verdad que nunca cambia: ¡Dios tiene la última palabra!
La Biblia nos habla de muchos que enfrentaron tiempos imposibles. José fue vendido como esclavo y encarcelado injustamente, pero Dios tenía planes mayores y lo colocó como gobernador de Egipto. Daniel fue arrojado al foso de los leones, pero Dios cerró la boca de los animales. Lázaro llevaba cuatro días muerto, pero Jesús lo llamó para que saliera del sepulcro.
Esto nos muestra que incluso cuando todo parece perdido, Dios todavía tiene el control. Él transforma las derrotas en victorias, las lágrimas en testimonios y las imposibilidades en milagros.
Quizás estás enfrentando una crisis financiera, una enfermedad o un momento de profunda tristeza. Pero recuerda: Dios nunca llega tarde. Su tiempo es perfecto y él está trabajando a tu favor, incluso si no lo ves.
Confía en él. Echa tus preocupaciones sobre el Señor y espera con fe. La última palabra la tiene Dios, y él siempre actúa para el bien de quienes le aman.
Levanta la cabeza, persevera y cree: ¡lo que parece el final puede ser solo el comienzo de algo extraordinario que Dios ha preparado para ti!
Confía en el Dios que transforma
Mantén la fe incluso cuando no entiendas: al igual que José y Daniel, confía en que Dios está trabajando, incluso cuando todo parezca oscuro. La fe abre las puertas a milagros inesperados.
Ora y entrega tus preocupaciones: habla con Dios sobre tus miedos y desafíos. La oración fortalece tu esperanza y te recuerda que Dios tiene el control de todas las cosas.
Espera con paciencia y actitud: Dios actúa en el tiempo oportuno. Mientras esperas, sigue caminando, sirve con alegría y prepárate para recibir lo que él ha reservado para ti.
Para orar:
Señor, cuando todo parezca perdido, ayúdame a recordar que tú tienes la última palabra en mi vida. Fortalece mi fe, renueva mi esperanza y guía mis pasos. Pongo mis luchas en tus manos, confiando que tú tienes el control de todo. Dame paz en medio de las dificultades y valor para seguir adelante. Que tu voluntad se cumpla en mi vida, porque sé que tienes lo mejor para mí. ¡Amén!
Buenos días, Dios es fiel y su protección cubre a los que confían en él. Jesucri
